Lunes, 04 Mayo 2026 11:09

Crisis matrimoniales

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Las parejas no logran fortalecer su relación y las familias se rompen junto a ellas, con el consecuente daño colateral.

 

Durante las últimas vacaciones, me he propuesto destinar algo de tiempo para analizar cuáles pueden ser los principales motivos que provocan tantas rupturas matrimoniales en nuestros días, las cuales, además de destruir familias, seguramente impacten fuertemente en los hijos de  los matrimonios disueltos.

 

Entendiendo que las familias requieren ante todo, como fuente de vida, de la formación de una pareja, la cual, este dispuesta a traer hijos al mundo para criarlos entre ambos, bajo un mismo techo, (salvo pequeños lapsos de tiempo en los cuales no lo hagan, por razones laborales o de fuerza mayor).

 

Luego, lo normal será que la familia se extienda, incorporando a abuelos, tíos, cuñados, etc., no obstante lo cual, la estructura fundamental siempre será la pareja, la cual,

para construir una familia estable, sana y fecunda, deberá cumplir con ciertos requisitos, algunos de los cuales compartiré a continuación:

  1. Los integrantes de la pareja deben ser personas razonables en su forma de actuar y relacionarse, ademas de poseer un minimo grado de inteligencia y madurez emocional. Este punto, que puede parecer obvio, resulta ser de naturaleza primaria y elemental, dado que para lograr tan importante construcción, se necesitan personas sanas y equilibradas mental y emocionalmente.
  2. Asi mismo, ambos deben estar decididos a trabajar en pos de la perdurabilidad de la relación. No podemos conformar un matrimonio sin la voluntad y convicción de hacerlo crecer, preservarlo, cuidarlo, sanarlo y defenderlo; entendiendo que será imposible evitar algunas crisis a lo largo del tiempo, crisis en las cuales les harán falta herramientas concretas que deberán adquirir, apartir de la etapa de noviazgo.
  3. Los dos deben respetar la exclusividad en la unión. No podemos imaginar ni aceptar que esta unión, pieza fundamental de la familia en formación, pueda crecer, desarrollarse y perdurar, bajo el impacto y las fisuras provocadas por situaciones de infidelidad.
  4. Ambos deben esforzarse por hacerle el bien al otro, (busqued del bien mutuo), buscando compartir las oportunidades en las cuales la idea o sugerencia de uno de los cónyuges ha de prevalecer, (concepto de ganar - ganar).
  5. Ambos deben estar abiertos a la generacion de vida, a la vez de estar comprometidos con la educación de los hijos que traigan al mundo, lo cual implicará asignación de tiempo suficiente y de calidad, contemplando los propósitos y objetivos de la educación.

Aquí les dejo un primer capítulo para leer y pensar.

La semana que viene vamos con otro.

Necesitamos herramientas para poder pelear por lo más importante de nuestras vidas!

Nuestra familia.

 

Fabián Sotelo

13.839.579

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